domingo, 24 de mayo de 2009

¡Ser feliz en el amor, sí es posible!

Deje a un lado el miedo a las desilusiones. Aunque las experiencias pasadas le hayan marcado, crea, Dios quiere verle feliz en el ámbito amoroso.
El amor, como sentimiento, es difícil de hallar, por eso se realiza la Terapia del Amor, una reunión para quienes desean sanar las heridas del alma, superar los traumas y ser bendecidos por Dios para encontrar con quien compartir el resto de sus vidas.
La Biblia declara que: “…No es bueno que el hombre este solo…” (Génesis 2:18)
La Terapia del Amor es para las personas que buscan la felicidad en el amor. Tal vez usted esté sufriendo el dolor de la separación o la traición; o haya pasado por traumas, decepciones por no encontrar la persona que corresponde a su corazón. Para usted que se siente sólo, acomplejado y con la autoestima por los suelos, participe de esta Terapia.

Participe este sábado de la Terapia del amor, a las 18hs.
Avenida Eusebio Ayala, 4257- Km5 (A 100 metros del Shopping Multiplaza).

Indignación Conciente


La fuerza de Gedeón estaba en su indignación. Sin embargo, esa indignación no estaba en su corazón sino en su mente. Gedeón tenía la conciencia del Dios de sus antepasados y de Sus maravillas; que Él era -y siempre será- Dios omnisciente, omnipresente y todopoderoso. O sea, ¡un Dios que actúa de hecho! Por medio de Sus siervos fieles y dedicados, Dios liberó tres millones de esclavos de Egipto, y de sus hijos constituyó la nación de Israel. Eso suscitó la envidia y, en consecuencia, la ira de los pueblos del Oriente. ¿Cómo era posible que un grupo de esclavos se convirtiera en una nación? Todos se les pusieron en contra y se negaron a tener a Israel como patria. Algo parecido sucede con la IURD -Iglesia Universal del Reino de Dios- frente a las demás iglesias y religiones del mundo. Debido a su fe racional, Gedeón se había indignado contra la situación reinante en su país; él no aceptaba creer en un Dios tan grande y sujetarse a la esclavitud impuesta por los enemigos. Su indignación no era un mero sentimiento salido del corazón, sino que desbordaba de su intelecto. ¿Cómo aceptar la esclavitud, si de ella Dios los había librado un día? Eso es fe inteligente. La fe emotiva no deja que la persona tenga coraje para tomar actitudes concretas. Ese tipo de persona es la que no tiene ni el coraje de sacrificar la vida por la salvación, cuánto más para conquistar beneficios. Son individuos cobardes y sujetos a las circunstancias adversas. Sin embargo, lo mismo no sucede cuando la fe está separada de la emoción. Ese tipo de fe rechaza la vida mezquina, miserable e indigna. Si Dios es Padre y dueño de todo el universo, ¿cómo pueden Sus hijos vivir una vida sin calidad? Querido lector, ¿cree usted que la fe racional, sobrenatural e inteligente acepta eso? ¡Sólo los hijos de las tinieblas aceptan una cosa semejante!
Dios los bendiga a todos.

lunes, 27 de abril de 2009

"Hoy yo sé lo que es el amor"

En la Terapia del Amor los sueños se realizan!

"Fueron de 8 años de sufrimiento en mi primer matrimonio", recuerda Carminda Martinez, 45, que no soportando tantas traiciones de su pareja, puso un punto final en su complicada relación.
Un día ella decidió participar de una reunión dedicada a tratar el corazón: la Terapia del Amor!
Con el paso del tiempo Carminda no desistió del sueño de ser feliz en el amor. Ella se volvió participante de la reunión que tiene por finalidad sanar a todas las heridas del corazón y garantizar que la felicidad sentimental no es una fantasia, es real y verdadera. Y fue lo que sucedió en su vida.
Una mirada, una sonrisa. Fue de a poco que Luiz Carlos Soza, 49, llamó la atención de Carminda. Y con mucha gentileza y cordialidad, él se acercó a ella.
Carminda se dió cuenta que Luiz era el hombre que Dios havia preparado para vivir a su lado. Despues de mucha persistencia, Carminda se rindió a la perseverancia de su amado. "Él me conquistó mismo. Cuando pedi a Dios que escojiera para mi, porque sola no tenia la capacidad de elegir la persona cierta, Dios me mostró que este era el hombre que me haria feliz", revela.
"Aprendi en la Terapia del Amor que el secreto para la felicidad es perseverar y confiar en Dios", cuenta Luiz. Después de 1 año y 2 meses de noviazgo, de la manera más surpreendente, él le propuso el matrimonio.
No tardó mucho hasta que Carminda y Luiz se casaran. "Estamos casados a 3 años y puedo decir que amo y soy amada. Hoy yo sé lo que es el amor. Puedo hablar de matrimonio, porque soy feliz de verdad! Antes yo no sabia lo que era vivir en paz y harmonia".
"Puedo decir que Luiz es el marido perfecto. Un hombre de carécter", declara Carminda, que reconoce que valió la pena luchar en la Terapia del Amor.

Superar los Complejos


Según la psicología, los "complejos" son una combinación de ideas, tendencias y emociones inconcientes y generalmente adquiridas durante la infancia que influyen en la personalidad y conducta de un individuo. Hay diferentes tipos de complejos aunque los más comunes son los físicos: Complejo de "Edipo". El complejo de Edipo se produce cuando el hombre compara todas las mujeres con su madre. Busca a una mujer que se parezca a su madre y la rechaza si no se parece o cuando deja de ver en ella esa semajanza. Complejo de "Electra". En este caso la mujer que no logra encontrar el hombre apropiado. Idolatra a su padre y no ve a ningún hombre a la altura de él. Complejo de "Peter Pan". Lo que sufren aquellas personas que no desean crescer ni madurar. Son personas que no quieren enfrentarse las responsabilidades. Compejo de "Blanca de Nieves". Desean ser el centro de atención y contar con la aprobación de los demás, pero en el fondo existe un problema de autoestima, inseguridad y sensibilidad a las críticas. Complejo de "Patito Feo". Es el complejo más comun y se corresponde con los complejos físicos. Lo sufren personas que no están contentas con su aspecto físico y que suelen compararse continuamente con los demás, pensando que los demás son mejores que ellos. Para superar los complejos es aprender a quererse a uno mismo, aceptándose y valorándose tal y como cada uno es, con sus virtudes y defectos. Para lograrlo, busque aspectos positivos de su personalidad y mire más las virtudes y calidades que tenga.